Mi historia personal: 

Cómo un accidente de coche cambió el rumbo de mi vida:

Desde siempre he sabido que quería trabajar en algo relacionado con el deporte, de pequeño decía que quería ser “pofesor de EF” a los 18 entre en CAFYD y en mi tercer año de carrera un coche se salto un stop y se estampó contra el mío haciendo que este diera varias vueltas de campana, el coche quedó siniestro, literal, y yo quedé parecido, las vueltas lo dejaron de lado y tuve que salir por la ventana, nadie se acercó a ayudar pero si que había un círculo enorme de personas apuntándome con su móvil y haciendo memes en las redes sobre fast and furious.

A la mañana siguiente no podía levantarme de la cama sin ayuda y mi hombro derecho había quedado fuera de juego.

Cuando fui al médico a que me mandara rehabilitación me dijo que iba a mejorar pero que no me esperara gran cosa… le conté que estudiaba ciencias del deporte y me dijo que pensara en otra cosa… Por si fuera poco cuando me mandaron a rehabilitación solo me pusieron maquinas de calor y un tratamiento poco acertado. 

Os podéis imaginar como me sentí en ese momento, un médico me había dicho que NO HABÍA SOLUCIÓN para seguir haciendo aquello que iba a ser mi futuro y a lo que me quería dedicar.

Asustado por los diagnósticos y palabras como crónico y para siempre fui a ver a diferentes especialistas, hasta que dí con una maravillosa persona a la que siempre estaré agradecido, amante de su trabajo y con muchas ganas de ayudarme con mi problema, era readaptador, el primer día me hizo una valoración exhaustiva, estuvo toda la sesión evaluando mi hombro, yo ya había perdido la fé después de tantos especialistas pero al finalizar las pruebas me miró y se rió, me dijo «tienes un buen destrozo amigo» pero nada que no se arregle con los ejercicios adecuados y constancia.

Fue entonces cuando descubrí mi pasión, quería ser readaptador y ayudar a otras personas como él lo había hecho conmigo. 

Creo firmemente que toda lesión tiene un tratamiento pero no todos los profesionales saben cual es.

Ahora dedico mi vida a aprender todo lo que pueda sobre lesiones, y si me encuentro con alguien a quien no sé como ayudar le digo que SÍ QUE HAY SOLUCIÓN pero yo la desconozco. Y lo derivo a otro profesional de la salud especializado en su patología.